Rescatando la costumbre

on

cropped-librosss.jpgTengo que confesar que me he dejado atrapar por la era de la tecnología, que paso mucho tiempo sin saber lo que es un buen libro, en tranquilidad, sin ruidos más que el de las hojas cuando paso la pagina, con una bebida caliente que me aporte un nivel de relajación indescriptible. Leer un libro es eso, un momento de paz y tranquilidad, pero con lo apretado de la agenda de cada quien a veces solo verlos en la repisas de mi casa es lo que alcanza a hacer.

Cosas muy curiosas me suceden cuando, tomo alguno prometiéndome que hoy si comienzo a leerlo y se va de paseo conmigo, hacemos diligencias, me acompaña en el escritorio de la oficina y se devuelve conmigo a casa sin que hay podido pasar de las cinco primeras páginas. Es cuando me doy cuenta de cómo se me fugan los días, el reloj da vuelta tras vuelta y el estrés, las responsabilidades del día me van invadiendo todo el día.

Cuanto quisiera tener una vida más calmada, donde el tictac del reloj lo pueda percibir cuando niños, me quedaba un instante sin moverme para percibir los sonidos de mí alrededor. A veces paso por la tienda del cerrajero guinardo y lo observo que con tanta paciencia trabajas sus herramientas para lograr lo que necesita, pero debo entender que cada oficio tiene un esfuerzo, una dedicación y un sacrificio. Si es cierto que el cuerpo de un cerrajero no está en constante movimiento como el mío de arriba para abajo, bajo el sonido de la ciudad, teléfono, personas hablando de manera fuerte, los automóviles, este oficio tiene un riesgo tan grande que la responsabilidad de sus buenos servicios depende la vida de muchas personas.

Llegar a casa, darme un baño para tomar un libro que me haga olvidar lo vivido en el día, es lo mejor, para que el sueño se apodere de mí, dejando a medio leer nuevamente. Si no llego a realizar esta tarea, mi mente no logra apagar el trabajo y la energía en la que está todo el día. Caminar el fin de semana, hacia la librería para renovar mis libros también es algo muy agradable, estas personas parecen tener un don especial de paciencia y reconciliación con su espíritu para dedicarse a este oficio.

Hay que mantener la costumbre de leer un libro impreso, porque esta no se compara en lo mas mínimo con los libros electrónicos, jamás habrá punto de comparación a pesar de que ambos posean historias en forma de letras y párrafos, mis preferidas las novelas, aquellas que hacen que mi mente vaya a mundos imaginados por el autor, que se transmiten de mente a mente por medio del papel, no necesitas de aparatos electrónicos, ni de energía eléctrica, con solo tener un poco de luz de alguna vela o de la bella luz de luna llena, es más que suficiente para que adornes tus noches en total silencio, para que adentres tus pensamientos tomando un gran libro.